Los Agentes de IA son sistemas de Inteligencia Artificial orientados a completar tareas o avanzar hacia objetivos mediante la combinación de modelos, instrucciones, conocimiento y herramientas. A diferencia de una aplicación que utiliza un modelo únicamente para generar una respuesta, un agente puede utilizar el modelo para gestionar la ejecución de un flujo de trabajo, decidir qué herramientas utilizar, analizar resultados y determinar cuándo una tarea ha sido completada.
OpenAI describe los agentes como sistemas capaces de completar tareas en nombre de las personas y señala tres componentes fundamentales para su construcción: modelo, herramientas e instrucciones. Dentro del enfoque de Artesanía Digital de robertonappe.com, los Agentes de IA se organizan mediante cuatro capacidades:
- Comprender, planificar, actuar y verificar.
- Comprender significa interpretar el objetivo y las restricciones de una tarea.
- Planificar significa determinar qué pasos o herramientas pueden ser necesarios.
- Actuar implica utilizar APIs, funciones, buscadores, bases de datos u otros sistemas externos.
- Verificar significa analizar el resultado de cada acción y decidir si el objetivo se cumplió, es necesario continuar o se requiere intervención humana.
Las herramientas constituyen una dimensión central de esta arquitectura. OpenAI diferencia herramientas destinadas a recuperar información de aquellas capaces de ejecutar acciones, como modificar registros o enviar mensajes.
La autonomía no debe considerarse absoluta. Un sistema puede limitarse a recomendar una acción, preparar una operación para aprobación humana o ejecutarla automáticamente dentro de reglas claramente definidas. El valor de un agente aparece cuando una intención puede transformarse en una secuencia controlada de decisiones y acciones capaces de producir un resultado.